Si hay algo que unió por completo a Gonzalo Rubio y a Ruth Gordón fue el amor por la naturaleza. Estos dos asturianos siempre se sintieron atraídos por la flora y la fauna. En el momento en el que sus caminos se cruzaron y apostaron por pasar el resto de sus vidas juntos, decidieron dedicar su tiempo libre a explorar nuestro entorno. Pasaban horas y horas caminando por el bosque en busca de cualquier animal o planta que llamase su atención, aparte de aprender al máximo sobre todo aquello que nos rodea. Hasta que un día deliberaron que el jardín de su casa debía de ser animado. Poco a poco, este fue tomando forma y color, con más animales y recintos, hasta convertirse en un auténtico núcleo zoológico en pleno concejo de Oviedo.

«Queríamos dar un cambio de estilo a nuestra vida y que al mismo tiempo nos sirviese para poner nuestro granito de arena en la sociedad. Lo enfocamos entonces a lo que realmente nos apasiona y nos gusta desde pequeños, tanto a mi mujer como a mí, que es el respeto y el cuidado del medioambiente, así como la preservación de las especies», cuenta Gonzalo Rubio. Bajo esa premisa, y con el objeto de dar una segunda oportunidad a aquellos animales abandonados o víctimas del mercado negro donde han sido comercializadas por tratarse de especies exóticas, abrieron en el 2008 las puertas de El Bosque.

Ubicado en San Esteban de Las Cruces, en un primer momento el zoo contaba, entre otros, con loros, pavos reales, patos de diferentes especies, cines, alguna que otra avestruz e incluso mapaches. Pero, a los pocos días de inaugurarse, la fauna de El Bosque aumentó, siendo aún más diversa. «Personas a nivel particular, criadores profesionales de animales en cautividad, asociaciones o fundaciones animalistas se pusieron en contacto con nosotros para darnos ejemplares que no estaban bien tratados o que iban a ser incautados», señala Rubio.

Cerca de un centenar de especies diferentes

A medida que iban recibiendo nuevos animales, Gonzalo y su mujer fueron mejorando las instalaciones de El Bosque. A día de hoy, el zoo alberga una gran variedad de especies autóctonas de la zona, así como otras pertenecientes a la fauna ibérica e incluso a la internacional. El tigre, el lince boreal, la pitón real, la serpiente rey mexicana, la tortuga leopardo, la garduña, el turaco de Guinea o el mono ardilla son algunos de los cerca de 300 animales que viven y habitan en esta finca de 5.000 metros cuadrados de San Esteban de Las Cruces.

También la sala de interacción libre Territorio australiano es otra de las estancias más populares entre los visitantes. «En esta instalación hay sueltos animales procedentes del país oceánico, como pueden ser las cacatúas, que suelen arrimarse e incluso subirse encima de quienes pasan por allí. Y ese contacto directo gusta mucho a la gente», asegura Gonzalo Rubio.

Y si tenemos en cuenta la especie exótica, el Serval copa todo el protagonismo. Esta especie de gato africano que «pesa unos 15 kilogramos y es parecido a un guepardo pero con un tamaño más pequeño», llama la atención «porque no es muy grande». Además, como este felino en su día fue criado a mano, «suele arrimarse al cercado e incluso ronronear a la gente». «También los tigres llaman la atención, porque impresiona mucho verlos», reconoce Rubio.

Con el objeto de que los animales sigan relacionándose con la naturaleza, aparte de enriquecer sus instalaciones, el zoo El Bosque cuenta con alrededor de 200 especies botánicas. Cedros, salgueros, zumaques, plataneros, girasoles e incluso azafrán «permiten que los animales se encuentren bien, tanto a nivel fisiológico como mental». De la misma manera, cada uno de los árboles, arbustos o plantas que dan una mayor vida al parque alegran en todos los sentidos a los visitantes.

Y si tenemos en cuenta la especie exótica, el Serval copa todo el protagonismo. Esta especie de gato africano que «pesa unos 15 kilogramos y es parecido a un guepardo pero con un tamaño más pequeño», llama la atención «porque no es muy grande». Además, como este felino en su día fue criado a mano, «suele arrimarse al cercado e incluso ronronear a la gente». «También los tigres llaman la atención, porque impresiona mucho verlos», reconoce Rubio.

Con el objeto de que los animales sigan relacionándose con la naturaleza, aparte de enriquecer sus instalaciones, el zoo El Bosque cuenta con alrededor de 200 especies botánicas. Cedros, salgueros, zumaques, plataneros, girasoles e incluso azafrán «permiten que los animales se encuentren bien, tanto a nivel fisiológico como mental». De la misma manera, cada uno de los árboles, arbustos o plantas que dan una mayor vida al parque alegran en todos los sentidos a los visitantes.

«El control diario lo llevamos a cabo nosotros porque al final conocemos los animales y cuando vemos cualquier anomalía, ya sabemos que algo no va bien. Evitamos también enfermedades a corto y largo plazo con la alimentación tan buena que les damos. Gama alta en lo que se refiere a piensos, carne variada para los carnívoros y aquellos que comen fresco, pues productos frescos cada día», detalla el propietario de El Bosque, antes de confesar que «es mucho trabajo», en todos los sentidos. Por este motivo, no tienen intención de que el zoo crezca mucho más.

«No tenemos pretensiones de tener más animales. Gastamos mucho en alimentación y también en mantenimiento. En electricidad más de lo mismo, al igual que el agua. En resumidas cuentas, son muchos gastos y básicamente nos financiamos con la venta de entradas. También obtenemos ingresos con la venta de artículos de regalo en la tienda y con los socios y padrinos de algún animal o recinto que colaboran todos los meses con una módica cantidad», asevera Gonzalo Rubio.

En este sentido, el propietario del zoo apunta que el dinero que consiguen es para destinarlo a los animales, mejorar el personal y las instalaciones. «Si sobra algo, solemos hacer aportaciones a actos benéficos, porque al final no necesitamos más», cuenta, y sentencia con un «vale más poco y bien que mucho y mal».

El zoo El Bosque ha recibido el año pasado más de 35.000 visitantes. La mayoría de ellos, procedentes de nuestra región, pero también del resto del territorio nacional, como puede ser Madrid, Galicia, Murcia o Andalucía. Individuos residentes en el extranjero también caen rendidos al encanto de este parque zoológico de Oviedo, adonde llega gente de Holanda, de Reino Unido, de México y hasta de Perú. «Vienen personas de todo el mundo», resalta Rubio.

¿Cómo se debe hacer el recorrido por el zoo?

Para conocer el zoo tan solo hay que recorrer un circuito de unos 400 metros. A lo largo del camino existen paneles indicativos. En total, son 400 metros de recorrido, por el cual existen paneles indicativos tanto de flora como de fauna, donde «cada uno puede aprender por si mismo». No obstante, si alguien tiene alguna curiosidad o necesita despejar alguna duda puede preguntar a cualquier trabajador de El Bosque. Además, para hacer más amena la estancia, existen bancos en diferentes ubicaciones del centro para sentarse y descansar o disfrutar. También disponen de una zona de merendero con mesas y bancos, algunos bajo techo y otros al aire libre.

¿Cuál es el horario de apertura?

El centro está abierto todos los días desde el 1 de marzo hasta el 8 de diciembre. En horario de once de la mañana hasta las ocho de la tarde cualquier persona puede visitar el zoo. Los meses de primavera y otoño, el complejo cierra al público al anochecer, que suele ser entre las 18.00 y las 19.00 horas. Mientras que del 9 de diciembre y hasta el 28 de febrero solo recibe visitas los fines de semana y en horario de 12.00 horas hasta las 18.00 horas.

¿Cuánto cuestan las entradas?

Para poder acceder al recinto hay que comprar previamente la entrada. El precio por persona es de cuatro euros en el caso de niños entre 3 y 12 años; y de ahí en adelante, siete euros. En el caso de hacer una visita guiada, donde se explican las especies vegetales y animales más singulares de cada recinto, el precio se incrementa. Para estos casos, se puede consultar el coste del abono a través de la página web de El Bosque.

En El Bosque operan además como centro de rescate. Hubo un tiempo en el que eran también Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, pero tras abrir las puertas el del Sobrescobio, dependiente del Gobierno del Principado de Asturias, ahora tan solo realizan las primeras atenciones médicas a especies autóctonas. Si se trata de animales exóticos, «vemos en las condiciones en las que se encuentra, en el caso de necesitar una operación se la hacemos y, si aparentemente está bien, lo dejamos en observación una temporada hasta que decidamos qué hacer con él. En el caso de tener hueco nos lo quedamos y lo llevamos a una de nuestras instalaciones con más ejemplares de la especie», detalla Rubio.

FUENTE: ESTHER RODRÍGUEZ. https://www.lavozdeasturias.es/noticia/oviedo/voz-oviedo/2023/11/03/bosque-paraiso-salvaje-oviedo-tenemos-cerca-300-animales/00031699000481162982473.htm